Por naturaleza, los periquitos se agrupan en grupos grandes de cientos de ejemplares. Dentro de estos grupos, cada uno de estos periquitos tiene sus parejas a la que es fiel un 80% hasta que muere. Sabido esto, se puede deducir que un periquito nunca es feliz sino tiene al menos un congénere a su alrededor. Y si puede vivir en un pequeño grupo, mucho mejor. Además, el ser humanos por mucho que se esfuerce, nunca podrá sustituir a otro periquito.
Es así que los periquitos que están obligados a vivir en soledad, muchas veces desarrollan alteraciones en su comportamiento que van desde el chillido, tienen una fijación sexual por algún objeto como el espejo y hasta pueden arrancarse las plumas.
Por lo cual, si se piensa tener un periquito, debe tener una pareja o ninguno.
Es así que los periquitos que están obligados a vivir en soledad, muchas veces desarrollan alteraciones en su comportamiento que van desde el chillido, tienen una fijación sexual por algún objeto como el espejo y hasta pueden arrancarse las plumas.
Por lo cual, si se piensa tener un periquito, debe tener una pareja o ninguno.
